miércoles, 9 de febrero de 2011

¿Que por qué el Llanero Solitario?

En primer lugar, porque a veces me siento exactamente como este personaje encarnado, al menos en la imagen que he tomado prestada, por el actor Clayton Moore: Un solitario que lucha en la medida de sus fuerzas contra las cosas injustas que pasan a su alrededor. No llevo un revólver con cachas de nácar colgado al cinto, pero a veces lo preferiría. Al menos ellos, allí en el Far West, luchaban cara a cara y sin ambages, buscando resolver el conflicto en un solo y definitivo enfrentamiento. Nada que ver con el modo soterrado, cruel, hipócrita y traidor como se lucha hoy en día, siempre por la espalda, a traición, utilizando el engaño, la mentira, la persuasión y la manipulación. ¿Os parece eso más incruento que un duelo a pistola? No, no lo es. Dijo Oscar Wilde que la palabra puede matar como cualquier arma, solo que más lenta y dolorosamente.

Y hablando de Oscar Wilde, me vienen ahora a la mente esos acertados pero desencantados versos de su deprimente “Balada de la prisión de Reading”: "Aunque todos los hombres matan lo que aman, que lo oiga todo el mundo, unos lo hacen con una mirada amarga, otros con una palabra zalamera; El cobarde con un beso, ¡el valiente con una espada!"

En segundo lugar, porque ya he vivido la amarga experiencia (Lo ha sido, en verdad) de ser leído en un blog anterior por gente de mi entorno, que me localizó e identificó, sufriendo después las consecuencias en forma de acoso, duras críticas y no pocas burlas. No importa. La cosa no va a pasar de ahí (No os preocupéis), pero aprendí la lección en carne propia, y me veo precisado a usar antifaz, como ese Llanero Solitario que tomo de símbolo, imagen y referencia en este nuevo blog.

Finalmente, porque no encontré tantas imágenes, ni tan buenas y tan bien definidas, del Guerrero del Antifaz, que era mi primera opción, mucho más hispánica y folclórica, que de ese “Lone Ranger” norteamericano del que, en sus diferentes encarnaciones en cómic y serie televisiva, inundan el buscador de imágenes de Google.

Hoy nace, pues, una nueva versión, personal, particular y propia, del Llanero Solitario.

Para ese fiel puñado de seguidores de mi antiguo blog, hola de nuevo, y gracias por acompañarme en este punto y aparte. Espero que sigamos leyéndonos y comentándonos.

Para los posibles nuevos lectores que no sepan de qué les hablo, tan solo, bienvenidos.

Nos leemos!

10 comentarios:

la reina del mambo dijo...

Hola llanero solitario.
Oscar Wilde tenía mucha razón.
Espero que esta nueva andadura sea fructífera y nos acompañes mucho tiempo.
Sé de que va yo también hice un cambio de blog, nombre y todo.
Un abrazo

la MaLquEridA dijo...

Hola Llanero no-tan-solitario porque aquí estaremos contigo los que te estimamos.


Bienvenido a una nueva aventura.


Un abrazo.

Jan Berg dijo...

Reina del Mambo, Malque, bienvenidas a mi nueva casa.

Pasad, poneos cómodas, serviros algo del mueble bar...

Aquí todo está abierto y a vuestra disposición.

jordi dijo...

Es cierto lo que dices de las diversas formas de matar (o herir) pero yo creo que con revólveres tú y yo ya estariamos muertos hace tiempo o bien deberíamos estar por ahí medio escondidos (ojo quizá ya lo estamos ahora en cierto modo) esperando a que pasen los matones con sus armas y su chulería sin fijarnos a nosotros como objetivo. Este mundo tal como es ahora es mejor para las víboras (machos y hembras, ojo) pero también para los que no tienen como principal divisa la fuerza bruta, no?

Fiebre dijo...

Escopetá ando niño, me tengo que duchar e ir al curro.
De hecho llevo unos días que casi no cojo el cacharro. No veo ni 3 en un burro.

Pero si tu silbas, saco un rato de donde haga falta...

Suerte y un beso tamaño plaza de toros.

Jan Berg dijo...

Dear Jordi, me alegro, en primer lugar, que me dejes un comentario.

El primero, creo... ¡Ánimo!

En segundo lugar, y sobre lo que dices... Yo ya estaría muerto, sin duda, porque igual que alguna vez no he podido contener la lengua, y me he arrepentido luego, a buen seguro que no hubiera podido dejar el revólver en la funda ante según qué situaciones, y como tampoco es que sea muy habilidoso... En fin, al menos eso es una muerte rápida y no esta especie de lenta agonía vital... Porque sí, querido amigo, estoy de acuerdo contigo, en cierta medida YA nos escondemos, y eso sin que haya matones armados por las calle en plan Río Bravo.

Cuídate, no te canses mucho, y hasta el... ¿martes?

Jan Berg dijo...

Fiebre, te iba a hacer un chiste sobre donde pones el ojo y donde pones la bala, pero oyes, yo como que también soy MUY miope y en fin, que te comprendo lo bastante como para no mofarme ni putearte. Espero que "te lo arreglen" pronto, que eso de andar cegato molesta muchísimo en la vida cotidiana...

Un besazo!!

Doctora Anchoa dijo...

Encantada de estar otra vez contigo. ¿Te llamo Llanero solitario o Jan Berg? Lo que prefieras. Me encantan esos versos, aunque me provocan un debate interno: la Dra. actual, más lista, les va encontrando sentido. La Dra. que espero no haber perdido tanto dice que son falsos. Espero seguir con ese debate muuucho tiempo.

Juan Carlos Partidas dijo...

Hola Jan... qué cosas que la gente sea más criticada por su entorno que por los demás ¿no?... Ya lo dice La Biblia, que nadie es profeta en su tierra.

El Llanero Solitario también era de mis personajes favoritos de la tele y el antifaz siempre es útil para impartir justicia sin ser reconocido, sobre todo en estos tiempos en que el que cree en la justicia hasta puede pasar por tonto.

Noté que te gusta el humor gráfico, así que te quisiera invitar a ver esta viñeta que publiqué en mi blog, y que casualmente tiene por protagonista al Llanero y su fiel indio.

Saludos

http://elrechiste.blogspot.com/2010/12/0085-el-llanero-solitario-lone-ranger.html

Celia dijo...

Buenos dias!
Has visitado mi blog, he venido a saber de ti, que mejor manera que ver como comenzo este blog?

Lo que he encontrado me ha gustado y me he sentido identificada en varios aspectos.

A mi me llaman "La justiciera". ;-)