martes, 31 de enero de 2012

De ilusiones y desilusiones

No soy amigo de escuchar conversaciones ajenas, por aquel viejo y generalmente acertado dicho de que quien escucha su mal oye, pero, a veces, no puede uno evitarlo. Sobre todo a primera hora de la mañana de un gélido lunes de enero, tras acabar tu tercera noche de guardia consecutiva, cuando tal cual te acomodas en el autobús 58 se te sientan delante dos bellas treintañeras, rubia y morena, según los más clásicos cánones, hablando entre ellas en voz lo bastante alta como para que las oiga todo el pasaje que ocupa la parte trasera del vehículo articulado.

“Me preguntó – prosigue la rubia una conversación anterior que ya traían entre ellas – cual era mi ilusión más grande, y yo le contesté que mi mayor ilusión era pasar toda mi vida a su lado. Le pedí que me contara él la suya, y enseguida noté que algo iba mal cuando vi su cara… Estaba contrariado,intentó excusarse, dijo que se había expresado mal, que no era tanto una ilusión como una fantasía… Yo le exigí que hablara…” La morena, que la mira en silencio con gesto indignado, aprovecha la pausa de la narración para apoyar una mano en el hombro de su amiga. “¿Y qué te dijo?” pregunta con el mismo interés que el resto de pasajeros, que con expresiones más o menos disimuladas estamos atentos, todos, a su conversación.

“Que su mayor ilusión era que yo se la mamara mientras él jugaba al Need For Speed…”

La morena, rápidamente, abraza a la rubia, próxima al llanto. Dos señoras mayores las miran con gesto desaprobatorio, mientras un chico joven, a mi misma altura al otro lado del pasillo central, aguanta a duras penas una carcajada. De pronto un rugido rompe la quietud del extraño momento. El autobús inicia su recorrido, y el motor acelera para encarar la cerrada curva que traza el vehículo bordeando la Plaza Kennedy para cambiar de sentido en Balmes.

Los hombres son de marte, y las mujeres de venus, dicen. Pienso que no. Que, a veces, estamos más, mucho más alejados…

Ilustrando el artículo, un poco de humor gráfico sobre el tema.

8 comentarios:

Babilonio dijo...

Lo que viene a demostrar cuan secillos somos los hombres de contentar y cuan (casi) imposibles son ellas.......

la reina del mambo dijo...

Yo al contrario que babilonio creo que sois difíciles jaja.
He visto que tienes un enlace antiguo a mi blog es:
http://perezconcha517.blogspot.com

Besos

pseudosocióloga dijo...

Ellos solo tendrían que aprender a cómo decir las cosas para llegar a un mismo resultado y ellas a que sí, que son así y que una vez lo asumes....casi que es peor.

Fiebre dijo...

A ver Jan, que tú siempre has sido mi "escribidor" masculino favorito porque sin ser complaciente con tus chicas, nunca has caído en el manido recurso de la protesta ni en los clichés.

Entre Marte y Venus está la Tierra, no?... Pues la explicación es fácil:

La culpa la tienen la filología y la falta de expresión oral adecuada.

Una ilusión puede ser el estar románticamente con alguien. Una fantasía en boca de una mujer, es lo mismo que tú describes pero pensando en Palop,y con un lenguaje algo más sutil.

(Y prueba a soltárselo a uno de esos de Marte que tanto ´rajan´ luego...)
:P

Habemos gente p´a tó, Jan. Hombres y mujeres.

PequeñoLins dijo...

Ja ja ja...menos mal, que no estaba yo en ese autobus, porque no habría podido no reírme!!!
desde luego, que te la chupen mientras juegas a la play? dios, que mal está la gente....donde vas a parar, es mejor que te la mamen, mientras ves el fútbol!!!! ja ja ja
Un abrazo

la MaLquEridA dijo...

Mujeres y hombres nunca nos entenderemos porque hablamos lenguajes distintos je.


Un beso Jan.

Doctora Anchoa dijo...

¡¡¡Alucino que pudieras aguantar la carcajada!!! Flipo con la una, montándose su "comieron perdices" a todo tren, y el otro, en plan peli porno de sobremesa.

Madame Milagros dijo...

No he podido dejar de leer este post.. jaaa el otro día estaba hablando con un gallego y me dijo: "que es lo que vemos los hombres o lo que buscamos los hombres en una mujer?? simple y aunque no les guste, un par de tetas, un culo y una cintura de avispa"
Si fue duro, cierto, pero ... los hombres por alguna razón son más hormonales, se van más al deleite físico, no digo que la mujer no, pero ... estas cosas pasan en todas las formas posibles, otro ejemplo el que tú nos pusiste en el post.
Besos y abrazos Jan, nos estamos leyendo.